martedì 1 gennaio 2013

Europa 2014 DC - Version española

Por lo menos desde el quinto siglo antes de Cristo destacados pensadores y filósofos occidentales ya tenían una visión muy clara de la progresión en los acontecimientos de los gobiernos y de las poblaciones.

Se comienza con un Rey justo que poco a poco se convierte en un malvado tirano, tal vez sin dejar de seguir siendo virtuoso en apariencia.

El Rey malo viene eliminado por un grupo de personas que finalmente gobiernan en el interés de todos.

El tiempo y las ansias de poder y dinero transformaran estos hombres en hombres injustos que deciden sobre la base de intereses egoístas y personales.

Hasta que por fin, las masas derrocan a este grupo elitista y se instaura una democracia, que por perfecta que parezca, declina pronto (en sentido figurado) hacia una situación de desorden, corrupción y hacia un gobierno  que crea injusticia y resentimiento.

Finalmente aparecerá una nueva figura, un nuevo y virtuoso dictador que ordenará y restaurará la justicia en el territorio. Y a continuación, se inicia el ciclo otra vez, desde el rey Bueno, hasta la Autarquia, ad infinitum.

Esto se lee en los libros de historia.
Todo parece tan lejano. Parecen cosas del pasado, que no nos conciernen.

El Imperio Romano, los pequeños estados medievales, el predominio de los conquistadores españoles y el recuerdo de los árabes invadiendo el occidente son cosas del pasado, que no pertenecen al mundo desarrollado de hoy.

Pero tengamos cuidado, ya que esto podría ser incorrecto.

Hace menos de 100 años, el mundo occidental estaba en manos del Islam, y solo hace poco más de 50 años, la sombra del Tercer Reich se expandía en Europa, iniciativa que solo el deseo norteamericano de contener la expansión nazi.

Y fue hace tan sólo unas décadas, cuando la alianza franco-americana - en busca de un nuevo orden (dominancion?) mundial - comienza una estrategia para parar una posible expansión rusa en el continente europeo dando impulso al sueño Kalergiano de una Europa unida. Iniciativa que tuvo éxito - al menos hasta ahora - gracias también los estados satélites europeos.

Todo esto parece tan lejos, pero no lo es, y en la relatividad del tiempo y el espacio, todo sucedió ayer, a la vuelta de la esquina de nuestra casa.

Por el lado europeo, el retorno de las tradiciones islámicas en la actual Turquía amenazan el delicado equilibrio multinacional, asustando a los franceses y los alemanes que estarían en minoría en el Parlamento Europeo con respecto a Turquía si este país pasara el umbral de la UE.

Se multiplican en Ukraina las aspiraciones de autonomía e independencia mientras el enfrentamiento entre Estados Unidos y Rusia aumenta de intensidad debido a los intereses geopolíticos en juego.

Tiembla el Reino Unido por la voluntad Escoces de ser dueños de su proprio destino y liberarse de una vez por todas de la corona Inglesa.

Tiembla la querida España, a causa de la marcha por la independencia de Cataluña.

Italia, Grecia y otros países de la zona atraviesan una grave crisis política.
La clase dirigente parece incapaz de administrar esos países en  manera eficiente. La aplicación de políticas populistas para dormitar a la población tratan de evitar una crisis social que esta a las puertas ya desde algunos años. Se aplican políticas económicas equivocadas que tratan de equilibrar las cuentas sin crear reales inversiones sostenibles en el tiempo.

Se tapan los agujeros en un edificio que se derrumba sin rehacer la fundación del mismo. Los barcos siguen capitaneados por personas que no tienen la capacidad para hacerlo de la manera correcta (esta frase recuerda las palabras de un cierto Polibio, 150 años antes de Cristo).

La pertenencia a Europa es sin duda un poderoso anestésico que hace mantener la calma, pero hay un límite para todo ¿no?

Cuidado Europa. La Edad Media ha terminado también por las ambiciones de autonomía de los estados. No vemos aquí algo terriblemente similar?

Esta es una amenaza para el propio Occidente.
Despiértense por favor.
De una vez.

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